Crónica

UNIVERSIDAD DE SEVILLA 23 - LICEO FRANCÉS 20

Alineación: Capi (Jaime), Mitre, Erik, Alf, Paco, Gustavo (Francisco), Marco, Baby, Urqui, Fernando, Álvaro (Andrés), Noé (Rapallo), Mota, Borja (Roberto), Leo

Tanteo: 3-0 Golpe de Costigan (4´); 3-3 Golpe de Fernando (9´); 6-3 Golpe de Costigan (11´); 9-3 Golpe de Costigan (17´); 9-6 Golpe de Fernando (20´); 16-6 Ensayo y transformación de Costigan (35´);16-13 Ensayo de Baby y transformación de Fernando (58´); 23-13 Ensayo de Ustarroz y transformación de Costigan (75´); 23-20 Ensayo de Leo y transformación de Fernando (81´)

¡A División de Honor!, parafraseando a Arnold Schwarzenegger en Terminator 2, "Hemos vuelto" (perdón por la cita tan cutre pero la otra que se me ocurría era él "como decíamos ayer" de Fray Luis de León, y esa me parecía demasiado pedante). A lo que íbamos, después de nuestra particular travesía del desierto, que ha durado cuatro años, esta temporada el nombre del Liceo volverá a aparecer en la máxima categoría del rugby nacional. Han sido cuatro años duros, tres desde que de verdad se inició el camino de regreso, pero han supuesto una confirmación de la importancia del trabajo colectivo. La participación de muchos pequeños esfuerzos es lo que nos ha llevado hasta aquí y lo que tenemos que mantener de cara al futuro. Es el momento de aprovechar esta motivación para incrementar aun mas la participación de todos en el proyecto Liceo.

¿Y ahora qué? Ahora viene lo bueno, ahora es la hora de divertirse jugando y viendo el mejor rugby del país. Deportivamente, la temporada será dura, lo sabemos, pero mas duro era motivarse y jugar en categorías que estaban muy por debajo de lo que el equipo merecía. El grupo no es joven, es cierto, varios jugadores están en sus últimas temporadas, pero precisamente por eso, es el momento de demostrarse, individual y colectivamente, cual es el autentico nivel del equipo en este deporte. Jugar al máximo nivel y, para el que haya llegado la hora, retirarse, pero hacerlo después de disfrutar compitiendo de verdad, peleando cada metro, cada punto, cada partido y cuando esos jugadores recuerden sus últimos años de rugby, puedan hacerlo pensando que hasta el último minuto jugaron con los mejores. Por su trayectoria se merecen que sea así, no sería justo que acabasen su carrera anónimamente en otra categoría que no sea División de Honor. Junto a ellos, ya aparecen nuevos jugadores, seguimos formando jóvenes que se iran incorporando año tras año y, a pesar de voces agoreras que nos pronostican poco futuro, estamos convencidos de que este ascenso no es nuestro canto del cisne, sino el principio de una nueva época en nuestro club.

Socialmente este ascenso también tiene que ser un aliciente para trabajar con el objetivo de crecer, hay que aprovechar este impulso para aumentar la captación de socios, buscar nuevas fuentes de financiación, construir un club más sólido que se pueda apoyar en más personas con una mayor implicación de todos. En breve comenzará la instalación de la nueva iluminación en el Urtubi, estrenaremos equipación, se ha dado un nuevo impulso a la página Web, ....son sólo algunos de los primeros logros de esta nueva etapa.

Del partido de ayer, me perdonaréis pero esta vez no haré una narración detallada. Teniendo en cuenta el resultado final, el desarrollo se puede considerar irrelevante. La eliminatoria era a dos partidos y así tenemos que valorar el resultado. Ganamos 68-32, eso era lo importante. Ayer coincidían muchas circunstancias que hacían difícil que se mantuviera una mínima concentración para jugar un buen partido. El resultado de la ida, la boda de la noche anterior (enhorabuena Begoña y Urqui), la boda de la noche del viernes (enhorabuena Sonia y Eduardo), la preparación de las celebraciones por el ascenso (bonita resaca),....en definitiva, demasiadas distracciones. Del desarrollo del partido de ayer sólo me detendré en un detalle. En el minuto 65 se produjo un cambio muy especial, entraba al campo Jaime Cornejo, internacional juvenil que debutaba y del que esperamos grandes cosas, y salía "Capi" Martín, mas de 20 años de diferencia de edad en ese cambio. Del Capi, que puedo deciros que no sepáis, la inmensa mayoría de los que estéis leyendo esta crónica y que hayáis jugado en el Liceo en cualquier generación, habréis coincidido con él en el campo. Una vez más, inconmensurable, dándolo todo y saliendo absolutamente extenuado del terreno de juego (creo que al cambiarse comentaba que notaba ¡una pequeña molestia en el gemelo!). Gracias Capi por tu ejemplo para todos.

Después de las celebraciones de ayer hay que ponerse a currar, y de lo lindo, para afrontar la temporada que empieza, tenemos que ir partido a partido, y el primero es en Ordizia (nuestros rivales el año pasado en el ascenso). Hay que ponerse las pilas por que ahora ya va en serio. Esto es División de Honor. ¡Hemos vuelto!

Pablo Berra de Unamuno


 

  
 

Club de Rugby Liceo Francés de Madrid, 2005
Avenida de los Madroños S/N 28043 Madrid