Crónica

LICEO 24-VRAC 31

Alineación: Luis, Julien, Gondo (Mitre, 50´), Tete, Sobuey (Tostado 60´), Lázaro, Paco, Yate (Dani Peña, 69´), Iván (Diego, 50´), Noé, Gonzalo, Leo, Álvaro, Redu, Thibault. Suplentes: Capi, Losada y Arturo.

Tanteo: 0-7 Ensayo de De la Calle transformado por Riego (9´); 3-7 Drop de Noé (13´); 10-7 Ensayo de Luís transformado por Iván (15´); 17-7 Ensayo de Paco transformado por Iván (30´); 17-12 Ensayo de Aceña (35´); 17-17 Ensayo de Morchón (45´); 17-24 Ensayo de Llanos transformado por Riego (47´); 24-24 Ensayo de Gonzalo transformado por Iván (67´); 24-31 Ensayo de De la Calle transformado por Riego (83´)



Se acabó la temporada de rugby para el Liceo, y lo hizo con un partido que puede representar perfectamente el juego del equipo este año, una muy buena actitud, fases de muy buen juego, y fallos en concentración en momentos puntuales que nos llevaron a perder ayer, y a descender este año. De cualquier forma despedimos el año con un buen partido del que salimos con la cabeza bien alta después de haber luchado hasta el último minuto frente a un rival que ha quedado en cuarta posición este año. Una vez más, demostramos que nuestro nivel no está tan alejado de la categoría que acabamos de abandonar, y con un equipo plagado de ausencias, estuvimos a punto de clasificarnos. Respecto al último partido de Liga, y hablando de una hipotética convocatoria titular, el sábado faltaban Erik, Marco, Fernando, Andrés y Joaquín, que fueron perfectamente sustituidos por otros compañeros, pero si echamos la vista más atrás, también estaban ausentes Burga, Alf, Bellosillo y Borja, que han ido siendo bajas a lo largo de este año, y que han ido mermando considerablemente la plantilla. Estamos por tanto hablando de nueve jugadores importantes que el sábado no participaron, y sin embargo el equipo compitió a un muy buen nivel. Llegar hasta el final del partido del sábado, y por semejanza, de la Liga, con opciones, es algo que tiene que hacernos ver el mérito de este grupo, y hacernos mirar el futuro con optimismo.
El partido se inició con una fase de dominio de Liceo. Es algo también habitual de esta temporada donde hemos logrado marcadores positivos en los primero diez minutos de juego (38 puntos a favor y 30 en contra hasta ayer en esos minutos). Sin embargo, en la primera ocasión en la que el VRAC pisó nuestro veintidós, lograban adelantarse en el marcador. Fue tras un maul mal defendido, cuando un delantero vallisoletano se descolgó solo, y corrió hasta marca. Podía haber sido un mazazo para el equipo, con una alineación de circunstancias, y ya tocados por el descenso, el hecho de ver que tras dominar el juego, el equipo contrario anotaba tan fácilmente. Podía suponer que bajásemos los brazos, pero nada más lejano a la realidad, el grupo se comprometió aún más, y llegaron nuestros mejores momentos. Jugando claramente con nuestra delantera fuimos arrinconando al VRAC, y en el minuto quince Noé lograba pasar un drop que inauguraba nuestro marcador. Dos minutos después Luis culminaba una maul tras una touche a cinco metros para, una vez transformado por Iván, poner el 10-7 en el tanteo. El Liceo seguía dominando el partido, y las pocas ocasiones en que el VRAC (ayer muy fallones) atacaba, eran parados sin problemas por los liceístas. Fruto del dominio local llegó la segunda marca, en una acción parecida a la anterior, esta vez era Paco el que dejaba el balón tras la línea de ensayo rival. Iván seguía inspirado con el pie, y la diferencia aumentaba hasta los diez puntos. Y en ese momento apareció el primero de los graves errores de concentración de la mañana. Con 17-7 en el marcador, tendríamos que limitar el número de fallos, y llevar el juego por donde nos interese, ir a su campo, jugar tranquilos, alargar las posesiones, dejar en definitiva al contrario sin oportunidades más allá de las que sean capaces de construir por ellos mismos. Sin embargo, ayer, como casi todo el año, fuimos nosotros mismos los que les abrimos las puertas. Un error en una touche a favor, en principio intrascendente en cuarenta metros, supuso la perdida de posesión, jugar bajo presión en nuestro veintidós, y acabar recibiendo el segundo ensayo, viendo reducida la diferencia a cinco puntos. Aún hubo otro error en una recepción de patada que casi nos cuesta puntos, pero que al final conseguimos defender, manteniendo esa ventaja. A punto de llegar al descanso otra jugada marcó el devenir del encuentro. Ataque constante del Liceo sobre la línea de ensayo del VRAC, al final conseguimos anotar pero el árbitro señala golpe en contra por arrastrar el balón en el suelo tras caer fuera de zona de ensayo. Saque rápido contrario, placaje antes de diez metros, y expulsión temporal de Julien que resultaría trascendental en la segunda parte.
Los primeros diez minutos de la reanudación los afrontábamos con catorce jugadores, y el VRAC supo sacar provecho de ello. Dos ensayos en ese periodo daban la vuelta al marcador y ponían un 17-24 que parecía ya una losa demasiado grande para el Liceo. Uno de esos ensayos calcaba el de la primera parte, y de nuevo nos castigaba tras perder una touche a favor que no supimos asegurar.
Quedaba tiempo, y pronto se vio que no estábamos ni mucho menos rendidos. A pesar de la importante baja de Iván, que tuvo que retirarse con una lesión en el tobillo, nuestros chicos dieron una lección de orgullo. Dirigidos por Yate que tuvo que reubicarse de medio melé, fuimos acosando al VRAC que veía como se les complicaba su pase a semifinales. Pasamos varios minutos rondando el ensayo sin que este se materializara definitivamente. El tiempo jugaba a su favor y ellos empezaron a aprovecharse de ello, con varias interrupciones por lesión, y con continuas patadas defensivas alejándonos de su zona de marca. Pero, por fin, en el minuto sesenta y siete Gonzalo Díaz de Espada, que ayer tuvo una mañana pluriempleada como ala y flanker, lograba anotar un nuevo ensayo de delantera que nos dejaba a dos puntos. Ya no estaba Iván en el campo, pero Noé se encargó de completar el acierto completo en las transformaciones consiguiendo el empate a veinticuatro.
Quedaban trece minutos y había que intentarlo. El tiempo restante se dividió claramente en dos mitades. En la primera le tocó atacar al Liceo, fueron cinco o seis minutos encerrando al VRAC en su campo. Los intentos venían por todos lados, Noé se jugó dos drops para desnivelar la contienda. Un golpe de castigo a cuarenta metros se decidió lanzar a touche después de los buenos resultados de esa jugada hasta ese momento, pero esta vez los pucelanos pudieron pararnos. Trascurrida esa fase, el juego se volcó hacia el otro campo. Esta vez era el apertura argentino del VRAC el que lanzaba hasta tres drops consecutivos ayudados por el viento, pero sin obtener resultados. El cielo empezó crujir por una tormenta que se estaba aproximando, y que parecía el anunció de lo que estaba a punto de ocurrir. Ya no quedaba casi tiempo, pero el VRAC consiguió armar un maul en nuestra veintidós que nos costó mucho detener (sobre todo debido a la clamorosa pantalla que iban abriendo por delante del balón varios delanteros). Tras varios intentos y con el tiempo ya ampliamente rebasado, el VRAC consiguió su ensayo, y con él, la eliminatoria.
Se acababa el partido y la temporada. Tiempo habrá de que los técnicos y la plantilla saquen consecuencias más cualificadas sobre este año, pero desde mi modesta opinión podemos estar orgullosos de estos meses de competición. No se ha conseguido el objetivo de la permanencia pero hay que tener en cuenta muchas otras circunstancias. No hay que conformarse, es verdad, pero tenemos que ser conscientes de nuestras posibilidades y poner en la balanza lo logrado y los medios con los que contábamos para ello, y a lo mejor vemos que al final el resultado no es tan desastroso.
El año que viene tenemos otros retos, y esperemos que otros medios para lograrlo, si no es así, ya sabemos, por experiencia, que estamos capacitados para luchar a este nivel. Enhorabuena a todos y a luchar el año próximo.
Para finalizar me vais a permitir incluir una nota personal en esta crónica. La nueva temporada se plantea con algunos cambios en nuestro club, habrá nueva directiva, seguro que tendremos cambios en la parte técnica, cambiaremos de categoría,... Y en esta renovación que se plantea en nuestra institución , tengo que anunciaros que también deberá haber un cambio en el encargado de escribir la crónica de nuestro primer equipo. La labor de contar los partidos debe llevarla a cabo alguien que siga de cerca al equipo, y que, por tanto, asista a la mayoría de los partidos. Desde mi puesto de Delegado he ejercido con gusto esta tarea durante los últimos cuatro años, pero creo que ha llegado el momento de ceder el testigo a otra persona. La vinculación que supone ejercer de Delegado implica un sacrificio personal y familiar que ya no estoy en condiciones de asumir. Quiero agradecer los innumerables elogios que he recibido en este tiempo por estos pequeños textos Han sido palabras y mensajes que me han facilitado la complicada labor de enfrentarme cada semana con una hoja en blanco. Soy consciente de mis limitaciones literarias, y sé que el motivo de esas felicitaciones tenían más que ver con el contenido que con la forma, y es que, siempre, he intentado plasmar en las crónicas el sentimiento de todos los que amamos a este club. Como es preceptivo en estas ocasiones, pido perdón a todos aquellos a los que haya podido ofender ya que mi intención nunca fue esa. Estoy convencido que quién asuma a partir de ahora esta función mejorará considerablemente mi aportación, y os aseguro que pasaré a ser el primer seguidor del nuevo cronista. Muchas gracias a todos, y hasta pronto.

JUGADOR MEF: Paco

Pablo Berra de Unamuno


 

  
 


Club de Rugby Liceo Francés de Madrid, 2005
Avenida de los Madroños S/N 28043 Madrid