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Crónica
LICEO
29- ORDIZIA 20
Alineación:
Luis, Mitre, Gonzalo (Eric 47´), Sobuey (Yate 49´),
Gonzalo Díaz de Espada (Bellosillo 45´), Marco, Álvaro
Lázaro, Paco, Iván, Fernando, Álvaro Montero,
Noe (Edmundo 18´), Andrés, Leo, Thibault. Suplentes:
Capi, Joaquín y Mundi
Tanteo:
5-0 Ensayo de Álvaro Montero (7´); 12-0 Ensayo de Mitre
transformado por Iván (13´); 15-0 Golpe de castigo de
Iván (21); 15-7 Ensayo de Mate transformado por Villa (23´);
15-12 Ensayo de Elorza (33´); 15-15 Golpe de castigo de Villa
(40´); 22-15 Ensayo de Álvaro Montero transformado por
Iván (64´); 29-15 Ensayo de Thibault transformado por
Iván (66´); 29-20 Ensayo de Otazua (80´)
Soplo
de aire para el Liceo en un partido que se planteaba como trascendental
para nuestros intereses después de las abultadas derrotas de
Santboi y Salvador. El equipo necesitaba reencontrarse con buenas
sensaciones, y desde luego, una victoria, es el mejor de los bálsamos.
El partido empezó muy bien para el Liceo. El Ordizia llegó
con una considerable caraja, y a pesar de sus últimos buenos
resultados, la imagen de los primeros minutos fue desastrosa. Aprovechando
ese desconcierto inicial de nuestros rivales, el dominio correspondía
al Liceo que tras un intento de drop y un golpe fallados, conseguía
por fin ponerse en ventaja en el minuto 7 por mediación de
un ensayo de Álvaro Montero (especialmente inspirado todo el
partido). Ni siquiera ese ensayo consiguió despertar al Ordizia,
que en el minuto 12 encajó un segundo ensayo, este obra de
Mitre, que con la transformación y un posterior golpe de castigo
pasados por Iván, ponían el marcador en un claro 15-0
en el minuto 21.
A partir de ese momento y más como consecuencia de nuestra
propia relajación que de sus aciertos, el Ordizia comenzó
su remontada. Basándose en un juego de delantera, y a pesar
de un sinfín de errores, fueron acercándose en el marcador
mediante dos ensayos, y sobre el pitido final de la primera parte,
un golpe de castigo, que transformado por su apertura, ponía
el empate a quince en el marcador.
Nuestro gozo en un pozo, después del fulgurante comienzo, había
que volver a empezar de cero con cuarenta minutos por delante.
La segunda parte comenzó muy igualada. Ninguno de los dos conjuntos
podía imponer su juego, y los minutos transcurrían sin
que el tanteo se moviera. Fernando interceptaba un balón pero
era parado a escasos metros de marca, y a continuación ellos
desperdiciaban por un mal pase una clara superioridad por el cerrado.
Pero en dos mágicos minutos todo iba a dar un vuelco. En el
64, tras un balón que se escapó de nuestra melé
y que se complicaba por la presión del Ordizia, una genial
improvisación de Álvaro Lázaro y Fernando, convertía
esa jugada en un balón para Álvaro Montero que, con
una increíble carrera de 60 metros, ponía siete puntos
de margen. Tras el saque de centro otra buena combinación (y
algún fallo de placaje), dejaban a Thibault franco para posar
de nuevo el balón bajo palos, aumentando a catorce la diferencia
y asegurándonos un nuevo bonus. Demasiados puntos y demasiado
rápido para un Ordizia que, esta vez, no encontraba argumentos
rugbysticos para darle la vuelta al partido. Con el tiempo ya cumplido,
y saliendo desde su línea de marca, conseguían enlazar
una última jugada que acababa en su tercer ensayo, que les
ponía a tiro del bonus por perder por menos de siete. Pero
esta vez el pateador no estuvo acertado y el partido terminaba con
el definitivo 29-20.
Con estos cinco puntos nos ponemos en una situación algo más
cómoda en la clasificación, sobre todo teniendo en cuenta
que tenemos un partido aplazado, que puede servirnos para conseguir
unos puntos que el resto de nuestros rivales directos no tendrán
posibilidad de contrarrestar ya que no juegan. El próximo partido
es, por tanto, una oportunidad gratuita de sacar mayor renta, pero
para ello es imprescindible un gran esfuerzo esta semana. El rival
es muy complicado, y no será nada fácil derrotarles,
pero el premio es muy goloso, por un lado colocarnos en una inmejorable
situación de cara al último partido de la primera vuelta,
y por otro asegurarnos la participación en la Copa, alejándonos
en más de cinco puntos del penúltimo clasificado a falta
de una única jornada para decidir los ocho participantes en
el torneo del ko. Vamos a por ello.
JUGADOR
MEF: Álvaro
Montero
Pablo Berra de Unamuno

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