Crónica

GERNIKA 33-LICEO FRANCÉS 26

Alineación: Eric, Luis (Jaime), Gondo (Mitre), Sobuey (Losada), Tostado, Marco (Gonzalo Diaz de Espada), A.Lázaro, Paco, JB (Toni), Mota, Joaco (Jeremi), Andrés, A.Montero, Redu, Leo. Suplente: Mundi

Tanteo: 3-0 Golpe de castigo del Gernika (12´); 3-5 Ensayo de castigo (23´); 3-12 Ensayo de Tostado transformado por Jean Batiste (29´); 6-12 Golpe de castigo del Gernika (37´); 11-12 Ensayo del Gernika (40´); 11-19 Ensayo de castigo transformado por Mota (49´); 16-19 Ensayo del Gernika (54´); 23-19 Ensayo del Gernika (56´); 30-19 Ensayo del Gernika (65); 33-19 Golpe de castigo del Gernika (70´); 33-26 Ensayo de A.Lázaro transformado por Mota (79´)


Tarde fría en Gernika pero sin lluvia. Terreno de juego muy blando. Buen ambiente de rugby en un campo con muy buena entrada y con un público mayoritariamente educado y respetuoso.

Primera derrota de la temporada en un campo complicado y ante un serio rival. Las derrotas siempre escuecen pero tienen que servir para algo. Ésta puede ser útil como aliciente para espabilarnos y para reactivarnos en una temporada en la que, hasta ahora, estábamos demasiado tranquilos. El resultado del sábado tiene que hacernos ver que la competición es complicada y que hay que seguir trabajando día a día para lograr los objetivos marcados al inicio de temporada.

Dicho esto también hay que valorar la derrota en su justa medida, estudiar las circunstancias en las que se produjo, y sacar consecuencias para evitar otras. En este sentido, lo preocupante sería pensar que se hizo todo bien y que aún así salimos derrotados, algo que no se produjo, ni por asomo, el sábado pasado. El partido se jugó mal, en algunas fases, muy mal, pero además se jugó mal a un estilo de juego que no es el nuestro. Si a eso le sumamos las condiciones del campo, las cuatro expulsiones temporales y una pájara general de quince minutos, tenemos los mimbres de nuestra primera derrota. El remate final fue encontrar delante a un equipo muy bien armado y compensado en todas sus líneas que supo aprovechar con solvencia todos nuestros errores para llevar el partido al punto que le convenía y finalmente llevarse la victoria final en el mismo. No fuimos superados en delantera, no nos desbordaron en la línea, pero nosotros tampoco lo logramos, llegados a este punto, el Gernika encontró sus ocasiones y las transformó en puntos, mientras que nosotros no.

En cuanto al relato de los hechos, el encuentro comenzó desmontando viejos tópicos sobre los viajes en el día y el supuesto amodorramiento inicial del equipo en esos partidos. La esperada salida en tromba del equipo local se tornó en lo contrario y los primeros minutos fueron de claro dominio liceísta. En esos minutos nuestra melé se mostraba muy superior a la de Gernika y tras empujarles varias veces en su veintidós se señalaba un golpe de castigo cercano a palos. El fallo en esa fácil transformación, además de hacernos perder los primeros tres puntos, surtió un efecto de ánimo para los locales. Por el contrario a nosotros nos sentó como un autentico jarro de agua fría, salir sin puntos tras un dominio tan claro no era desde luego una buena noticia. La consecuencia de todo ello fue que el Gernika salió reforzado y se lanzó por primera vez al ataque. Sus primeras aperturas fueron controladas sin problemas por nuestra defensa y a pesar de acercarse mediante algún golpe de castigo jugado a touche hasta nuestra zona de veintidós, les sacamos tranquilamente sin anotar. Sin embargo, el tercer golpe señalado en contra decidieron jugarlo a palos logrando inaugurar el marcador en el minuto 13 de la primera parte. A partir de ese momento lanzamos un nuevo ataque que nos metió en su campo. Varios minutos jugando cerca de su zona de marca, terminaron en el primer ensayo de castigo de la tarde tras un placaje retardado sobre Mota. El fallo en la transformación sumaba otros dos puntos menos en nuestra cuenta. Era el minuto veintitrés y nos poníamos por delante, pero dos minutos después sufríamos la primera expulsión temporal del partido. Aún así y con un jugador menos seguimos apretando al equipo rival y en una acción de pillo, Tostado arrebataba el balón a un contrario en su zona de marca y lo posaba para nuestro segundo ensayo. Quedaban diez minutos y había que aguantar las envestidas del Gernika. Nada más volver Gonzalo de sus diez minutos de castigo, era Paco el que era sancionado. Esa misma acción suponía el segundo golpe transformado por nuestros rivales. Y aún no se acababan las malas noticias de ese periodo pues en el saque de centro posterior a su transformación de golpe, Joaco era también excluido temporalmente por luchar un balón en el aire, quedándonos con sólo trece jugadores en el campo. Tan evidente ventaja no era desaprovechada por el Gernika que, sobre el pitido y en una jugada de varias fases, hacía valer su superioridad numérica y anotaba su primer ensayo. 11-12, un punto arriba y toda la segunda parte por delante.

A pesar de seguir con dos hombres menos, el inicio de la segunda mitad fue de nuevo de dominio liceísta. Tras diez minutos en su campo, volvíamos a marcar. De nuevo una acción antirreglamentaria de un jugador del Gernika jugando desde el suelo para evitar un ensayo, era señalada como castigo y tras la transformación de Mota, nos alejaba a ocho puntos en el marcador. Y a partir de ahí, los peores minutos del Liceo. Una autentica pájara que nos llevo a la derrota final en este encuentro. Fueron poco más de diez minutos en los que ignoramos nuestro estilo y entramos a jugar un rugby desconocido para nosotros del que salimos muy mal parados. Mientras, ellos utilizaban esos balones que les dimos gentilmente, anotaban hasta en tres ocasiones, lograban su bonus de ensayos y decantaban definitivamente el marcador. Por fortuna el equipo reaccionó finalmente y no quiso dejar el campo sin mostrar una mejor imagen. Los últimos quince minutos supusieron un ataque enrabietado del Liceo y a pesar de sufrir la cuarta expulsión de diez minutos del partido, Álvaro Lázaro lograba entrar en marca, anotar el ensayo del bonus y dejar el marcador en siete puntos de desventaja que nos daban el segundo punto.

Primera derrota pues del campeonato y toque de atención para aquellos que pensaban que esto iba a ser un paseo. Competir sin tensión con resultados abultados es peligroso y puede tener consecuencias cuando las cosas se complican en un partido, este es otro aspecto que debemos aprender de esta derrota. Por mucho que los partidos estén resueltos hay que mantener la concentración, buscar y encontrar recursos que sean de utilidad para los días en los que las cosas pinten de otra forma.

Los daños de la derrota son limitados, seguimos líderes, el average es salvable en el partido de vuelta y continuamos manteniendo el ritmo de puntuación bonus en todos los partidos. El sábado que viene hay que demostrar que lo de Gernika sólo fue un accidente y jugar un partido frente a Oviedo que, por encima del resultado, nos devuelva a nosotros mismos la confianza en nuestro juego. Con ese encuentro terminamos la primera vuelta, que tenemos que finalizar absolutamente seguros de nuestras posibilidades de ascenso.

JUGADOR MEF: Álvaro Lázaro y Marco García

Pablo Berra de Unamuno


 

  
 


Club de Rugby Liceo Francés de Madrid, 2005
Avenida de los Madroños S/N 28043 Madrid