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Crónica LICEO FRANCÉS 46- DURANGO 14 Alineación:
Gonzalo Sabe (Mitre 64´), Luis, Erik (Dani Bernardos 56´),
Tostado (Losada 75´), Sobuey (Tete 40´), A. Lázaro,
Gonzalo Diaz de Espada, Paco, Jean Bautiste (Yate 56´), Noé,
Andrés (Joaco 46´), Mota. A. Montero, Redu (Toni 71´)
y Leo. Segunda victoria de la temporada y segundo bonus de ensayos que nos pone de momento como lideres de la categoría. Es evidente que en B hay mucha diferencia con División de Honor, pero no podemos pensar que esto será fácil. El sábado se vieron buenas cosas, pero aún hay una evidente falta de ritmo que tenemos que ir corrigiendo poco a poco. Por ahora el objetivo son los puntos, ya habrá tiempo de ser exigentes con el ritmo y con el juego del equipo. Lo primordial es mantener el Urtubi como un feudo inexpugnable y por ello son buenas las victorias holgadas como la del sábado. Y para dejarlo claro, no se podía empezar mejor un partido en casa que como se hizo. Saque de centro, placaje ganador de Álvaro Lázaro, jugada de penetración de delantera, maul y ensayo de Paco. Ni siquiera un minuto de juego y la demostración evidente de que íbamos a por todas. Con esos inicios cualquier equipo que se presente en el Urtubi tiene que pensar que el día será complicado y eso es exactamente lo que tenemos que intentar dejar claro siempre que podamos. La cosa no terminó ahí y en la primera media hora de juego el dominio del Liceo fue abrumador. En el minuto doce, en una jugada en segunda fase, Paco lograba su segundo ensayo y en el veintitrés era Andrés el que inauguraba su anotación particular. Este ensayo nació en un mark solicitado por Redu, que salió en contraataque hasta campo contrario, allí enlazó con Leo que finalmente pasó a Andrés para que éste ensayara. Tras la tercera conversión consecutiva de Noé, el marcador reflejaba un tranquilo 21-0. Un poco más tarde, en el veintiséis y reafirmando nuestro dominio, se alcanzaba el bonus de ensayos tras un balón abierto en segunda fase que Mota cruzó de patada hasta el ala para que Andrés igualase a Paco en número de ensayos. Además de estas cuatro anotaciones hubo un par de ocasiones más de anotar puntos, que se fueron al traste por errores puntuales. Como era de esperar tanta claridad en el marcador llevó a la relajación, sobre todo después de tanto tiempo sin jugar partidos de estas características. Fruto de ello fue la perdida de ritmo que se produjo transcurrida la primera media hora de juego y que acompañó al partido hasta el final. Además supuso la aparición del Durango en ataque que hasta ese minuto treinta apenas había entrado en nuestro campo por mediación de alguna patada. En el treinta y dos lograban enlazar una buena segunda fase que transmitían hasta su zaguero que entraba con potencia para lograr su primera marca. Antes de llegar al descanso, en un nuevo apretón del Liceo, caía el quinto ensayo, obra de Luis Malagón en una jugada de toda la delantera. La segunda parte se inició de forma parecida al final de la primera; el Liceo se dejaba llevar y en cuanto apretaba o cambiaba de ritmo se hacía con el dominio del juego. A esas fases de control les seguían minutos de ir de touche a touche o de melé a melé, sin intentar nada para romper esa rutina. En dos apariciones fugaces se iba a volver a romper la defensa contraria. En el cuarenta y seis era Mota el que rompía la defensa de sus centros para enlazar con Leo que se cruzaba con Andrés para que éste ensayara (y se lesionara, con lo que tuvo que ser sustituido con tres ensayos en tan solo cuarenta y seis minutos). En el cincuenta era todo el equipo el que se ponía las pilas y enlazaba una jugada de varias fases, hasta que Paco entraba en marca e igualaba el hat-trick de Andrés. Como ya he comentado, el partido en la segunda parte no era una acumulación de jugadas enlazadas, sino más bien acciones puntuales en una y otra dirección. En el minuto sesenta y cuatro les tocó a ellos atacar y después de un buen rato en nuestra línea de marca intentando romper la defensa, lograban su objetivo. Desde ese momento al final, el Liceo volvió a dominar, aunque los errores se multiplicaron en esa fase. Hasta en dos ocasiones se lograba entrar en su zona de ensayo pero se caía sobre su defensa (si no hubiera sido por estas acciones y una similar de la primera parte, Paco podría haber llegado a los seis ensayos esta tarde). Se cayeron un par de balones en pases marginales que en otras circunstancias se hubieran completado. Puede que esto sea normal debido a la claridad del marcador y a la superioridad del juego, pero es algo que hay que ir limando de cara a futuros compromisos más complicados. Antes del pitido final, en una última jugada de Yate marca de la casa, daba en bandeja a Toni el octavo ensayo y su debut como anotador del club. En resumen, cinco puntos y líderes de una competición que ha empezado muy bien para el Liceo. Ahora queda consolidarse y para ello una buena prueba de toque puede ser el desplazamiento del fin de semana que viene. El viaje a Vigo tiene que servir para demostrarnos que también podemos hacer valer nuestro juego en campo ajeno después de un largo desplazamiento.
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