|
Crónica LICEO FRANCÉS 56- CISNEROS 5 Alineación: Luis (40- Mitre), Julien, Gondo (49-Erik), Tete (44-Gonzalo), Tostado (40-Sobuey), Marco, A.Lázaro, Paco (55-Yate), Iván, Fernando, Joaco (50- Redu), Noé (60-Borja), Álvaro, Leo, Thibault Tanteo:
7-0 Ensayo de Álvaro Montero transformado por Iván (2´);
10-0 Golpe de castigo de Iván (10´); 17-0 Ensayo de Joaquín
transformado por Iván (14´); 22-0 Ensayo de Joaquín
(16´); 27-0 Ensayo de Fernando (21´); 32-0 Ensayo de Paco
(28´); 39-0 Ensayo de Sobuey transformado por Iván (42´);
44-0 Ensayo de Mitre (56´); 51-0 Ensayo de Julien transformado
por Iván (72´); 56-0 Ensayo de Marco (78´); 56-5
Ensayo de Cano (80´) Triste victoria para acabar la Liga. Al final el esfuerzo de última hora no fue suficiente, y a pesar de resolver con contundencia nuestro partido, el resultado en Pozuelo nos condenaba a División de Honor B. Pero sería injusto e irresponsable pensar que nuestro descenso se debe a la victoria de Getxo en la última jornada. Responsabilizar nuestro éxito o nuestro fracaso a otras personas, que no seamos nosotros mismos, sería un grave error, que nos condenaría a no mejorar de cara al futuro. Para buscar soluciones a los problemas hay que enfrentarse a ellos de cara, no buscar excusas ni culpables ajenos. El Getxo ha ganado otros cinco partidos en esta Liga, incluyendo el nuestro de la primera vuelta, y no podemos ir a buscar culpables en cada uno de ellos. En el único en el que nosotros jugábamos era en uno, así que ese es el único sobre el que podemos pensar que debería haber acabado con otro resultado. En definitiva, no es hora de lastimarse ni de eludir responsabilidades, sino de valorar lo que se ha conseguido (que es mucho), corregir los errores, y pensar en el futuro con ilusión y optimismo. Y ahora vamos con el partido de ayer que es para lo que está la crónica. El Liceo salió muy enchufado al Urtubi, el único resultado que nos valía era la victoria, y eso se notó ya desde el calentamiento, con un equipo muy centrado. Antes de cerrarse el primer minuto de juego ya estábamos metidos en su veintidós, y Fernando (que ayer tenía una sorpresa que después desvelaré), había intentado un drop. Un minuto más tarde, en la primera jugada a la mano Álvaro Montero rompía la línea de tres cuartos para inaugurar el marcador, 7-0, tras la conversión de Iván. En el diez, y siguiendo en pleno dominio liceísta, Iván pasaba un golpe para alejarnos en el marcador e ir dando tranquilidad al equipo. Pero esa tranquilidad se iba a consumar en pocos minutos gracias a dos ensayos consecutivos de Joaco en los minutos 14 y 16. El segundo de ellos en la que posiblemente haya sido la mejor jugada del Liceo en esta Liga, con participación de un gran número de jugadores, encadenando pase tras pase, resolviendo académicamente varias situaciones de dos contra uno, y recorriendo más de medio campo para llevar el balón hasta la zona de marca. ¡¡¡GENIAL!!!. Con ese 22-0 en apenas un cuarto de hora de juego, dejábamos claro que por nosotros no iba a ser. Tras ese tercer ensayo hubo que trabajar en defensa. El Cisneros nos encerró en nuestra zona de veintidós (hasta tres touches consecutivas a cinco metros, y dos golpes sacados a la mano en esa distancia), pero no lograron atravesar la línea de marca. Y antes del descanso, otros dos ensayos del Liceo, el primero de Fernando en una acción en 2ª fase, entrando con fuerza en un estilo ya marca de la casa, 27-0. Y en el minuto 28, Paco, tras una touche, posaba el balón, y lograba el 32-0 del descanso. La segunda parte no parecía muy complicada, pero el compromiso del equipo era seguir con la seriedad de la primera parte y mantener la concentración hasta el final del encuentro. De nuevo, nada más empezar, las cosas quedaban claras. Otra touche, otro maul penetrante, y Sobuey marcaba el sexto ensayo de la mañana que Iván certificaba con una transformación, 39-0. Empezaban a echar chispas los móviles recibiendo información del otro choque en liza, pero los jugadores seguían a lo suyo, primero Mitre, después Julien transformado por Iván, y por último Marco fueron engrosando nuestro mayor marcador de toda la temporada, cincuenta y seis puntos. Sobre el pitido final, y despidiendo la temporada en División de Honor, el Cisneros anotaba su único ensayo y cerraba el resultado en el 56-5 definitivo. Y después llegaron las malas noticias, el equipo se mantuvo en el campo hasta el final del otro partido escuchando lo que nos iban contando, pero ya no había nada que hacer. Se consumaba nuestro descenso, y momento después recibíamos la segunda mala noticia del día, el anuncio, por parte de Fernando, de su retirada del rugby. Hay que ponerse de pié para despedir a un jugador de la categoría de Fernando, una autentica institución en nuestro club, internacional en todas las categorías del rugby español, y parte fundamental en esta última etapa del Liceo, y en la vuelta a División de Honor. Mucha suerte Fernando en tu vida fuera del juego (en el rugby seguro que sigues), y muchas gracias por todos estos años. Y ahora a pensar en el futuro, esto es así, no se para por nada, ni por nadie. Ni el descenso de categoría, ni la pena que nos pueda causar pensar que Fernando no estará ya en el campo, pueden hacernos retroceder en nuestro empeño, que tiene que ser, volver de nuevo a esta categoría. Hace dos años cuando subimos, muchos profetas del rugby español nos pronosticaron un paso efímero (“ganaran un partido o dos, y bajaran”, decían), pues al final han sido dos añitos enteros. Con unos medios muchísimo más limitados que la mayoría de nuestros rivales hemos estado compitiendo hasta la última fecha en las dos temporadas. Hemos hecho resultados más que dignos contra rivales plagados de profesionales, hemos ganado a equipos que se planifican de una forma muy diferente a la que nosotros podemos acceder, y en definitiva hemos competido en ambas ligas sin complejos, y con la cabeza bien alta. Los poco enterados podrán decir lo que quieran, pero seguro que nos hemos ganado el respeto de los rivales a los que nos hemos enfrentado, que, seguro que no afrontaron nunca los enfrentamientos contra el Liceo como partidos fáciles. Ahora toca trabajar, más si cabe, para preparar nuestro regreso, y esa vuelta tiene que apoyarse en gran medida en toda la gente joven que ha ido debutando estos dos años, y que tiene que ir dando relevo generacional a los más mayores. Por supuesto que los veteranos tienen que seguir en la brecha aportando su experiencia (no estoy jubilando a nadie, ni mucho menos), pero va llegando la hora de ir dando mayor peso a los jóvenes, y también de que estos asuman un papel de más peso en el equipo. Y tras de ellos, llegan muchos más, ese es nuestro mayor activo, los cientos de niños que cada semana entrenan en el Urtubi, y que tienen que hacernos mirar el futuro con optimismo. Ayer bajamos, sí, y tenemos que despedirnos de División de Honor, pero no se trata ni mucho menos de un adiós, es simplemente un hasta pronto. Volveremos, no es una amenaza, es una promesa.
|