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Crónica
CISNEROS
26-LICEO 23
Alineación:
Mitre, Julien, Gonzalo (Erik 45´), Sobuey, Marco (Gonzalo Diaz
de Espada 46´), Álvaro Lázaro, Paco, Yate (Bellosillo
52´), Iván, Noe, Edmundo, Andrés (Mundi 70´),
Álvaro Montero, Leo, Thibault. Suplentes: Luis, Tete y Joaquín
Tanteo:
3-0 Golpe de castigo (5´); 3-5 Ensayo de Julián (7´);
6-5 Golpe de castigo (10´); 6-8 Golpe de castigo transformado
por Iván (20´); 6-13 Ensayo de Paco (40´); 11-13
Ensayo (41´); 16-13 Ensayo (47´); 16-20 Ensayo de Álvaro
Montero transformado por Iván (52´); 23-20 Ensayo transformado
(58´); 23-23 Golpe de castigo transformado por Iván (74´);
26-23 Golpe de castigo (76´)
Hoy
tenemos dos noticias, una buena y otra mala. Como es costumbre, empecemos
por la mala, somos tontos, mejor dicho, muy tontos. La buena es que
todavía tenemos remedio.
Perdón por el calificativo pero dejar escapar las oportunidades
como estamos haciéndolo es de auténticos bobos. Si ya
fue absurdo perder el partido del VRAC cuando era una ocasión
gratuita de aventajar al resto de equipos en la lucha por la permanencia,
lo del domingo no tiene nombre. Son oportunidades importantísimas
que se van yendo y que nos obligan, como el año pasado, a tener
que hacer remontadas heroicas en la segunda vuelta para salvarnos.
Y con este comentario no quiero decir que se deba ganar sí
o sí al VRAC o al Cisneros, pero lo que no podemos es perder
ambos partidos por nuestros propios errores. Jugando como el otro
día es difícil ganar a cualquier rival, pero nosotros
sabemos que podemos dar otro nivel, que jugando como lo hemos hecho
en otras ocasiones hubiéramos ganado estos dos partidos con
claridad. ¿Por qué no ha sido así? Pues habrá
versiones para todos los gustos, desde las bajas, hasta la tele, pero
lo trascendental es que no hemos dado la cara y que hemos dejado escapar
unos puntos que podían haber sido definitivos. Es el cuento
de la gallina de los huevos de oro, pero con dos victorias en estos
dos encuentros, ahora mismo estaríamos con 22 puntos a doce
del Getxo y a casi veinte del Cisneros. Mejor no pensarlo, pero somos
tontos, muy tontos.
El remedio que comentaba antes esta en nuestras manos, hay que ponerse
las pilas cuanto antes. Olvidarnos de lo que ha pasado y concentrarnos
en lo que viene, en dos semanas Barça, y, sobre todo, Getxo,
donde tendremos que dar la auténtica medida de nuestras posibilidades.
Del partido del domingo, poco que reseñar, un equipo con muchas
ganas nos ganó un partido que nunca se tuvo que jugar en los
términos que nos planteaba el Cisneros, y que evidentemente
eran los mas interesantes para ellos.
La primera parte fue desastrosa por parte de ambos conjuntos, un sinfín
de errores planteaba un partido poco lucido y dejaban el resultado
abierto a cualquier acción puntual. Afortunadamente, esas acciones
cayeron de nuestra parte, Julien al inicio con un ensayo, Iván
mediada la primera parte con un golpe, y Paco, ensayando en la última
jugada, nos ponían siete puntos arriba (la mayor diferencia
entre ambos equipos de todo el encuentro).
La segunda parte se planteaba con esa ventaja, y con el viento a favor,
que en un campo como el Central podían ser unas buenas perspectivas.
Había que llevar el partido donde queríamos y hacer
valer nuestros puntos fuertes. Pero, una vez más, la falta
de concentración y los errores nos fueron condenando. En la
primera jugada, error en la recepción y ensayo que reducía
nuestra diferencia a dos. Cinco minutos después, en medio de
nuestra caraja, otros cinco puntos, y otra vez por debajo en el marcador.
Tras esa fase inicial el equipo pareció entonarse, y en el
minuto 52 Álvaro Montero rompía la defensa colegial
y nos volvía a adelantar. Tras ese ensayo parecía que
el Liceo tomaba definitivamente la iniciativa. De nuevo encerrábamos
al Cisneros en su veintidós y parecía que el ensayo
caería en breve. Pero una buena defensa y una cadena de errores
defensivos propios, convirtió una posible anotación
nuestra en un ensayo transformado en contra. Un varapalo muy gordo
que resulto definitivo. El resto del partido fueron intentos continuos
de entrar en su marca que, unas veces por su defensa, y otras por
nuestros propios fallos, resultaron infructuosos. A falta de seis
minutos, un golpe de castigo se decidía tirar a palos, la conversión
nos daba la igualada, y de nuevo recibiríamos el oval para
seguir atacando. Pero tras la conversión, el saque de centro
se perdía por un absurdo golpe y eran de nuevo ellos quién
nos aventajaban en los tres puntos definitivos. Ya no hubo tiempo
para más, y como se suele decir, lo peor es la cara que se
te queda.
Pasemos página, al final los resultados de la jornada convirtieron
nuestra derrota con bonus en un ascenso en la clasificación.
Veamos ese aspecto positivo, seguimos en una buena posición
y además, tenemos que recibir a los tres equipos que ahora
mismo están por debajo nuestro, lo que nos otorga una sutil
ventaja. Pero, independientemente de esos duelos directos, necesitamos
reforzarnos anímicamente jugando un buen encuentro. El domingo
que viene es la primera oportunidad de hacerlo. Será muy complicado,
a domicilio y contra el Barça, pero siempre nos han gustado
los retos difíciles.
JUGADOR MEF: Álvaro
Montero
Pablo Berra de Unamuno

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